Sandra Delgado, Courtière en Céréales – Broker Acor, S.L.
WASDE mayo 2026, tensión climática y cambio de ciclo en los mercados agrícolas
El mercado nacional español continúa muy parado, con escasa actividad y posiciones todavía alejadas entre compradores y vendedores. La oferta mantiene firmeza en precios apoyándose en la fuerte subida de los mercados internacionales tras el WASDE de mayo y el deterioro climático en Estados Unidos.
El informe del USDA supone un claro cambio de tono para los mercados agrícolas. El principal foco fue el trigo, donde EEUU proyecta una cosecha de apenas 42,5 Mt, la más baja desde 1972/73, afectada por la sequía y las heladas en las Grandes Llanuras. El HRW americano cae a niveles históricamente muy bajos, provocando fuertes subidas en Chicago y Euronext.
A nivel mundial, el USDA reduce la producción de trigo en los principales exportadores: EEUU, UE, Argentina, y Australia, situando los stocks mundiales en 275 Mt, claramente por debajo de campañas anteriores. El mercado vuelve así a incorporar una importante prima climática.
En maíz, las dudas meteorológicas en EEUU y la caída prevista de producción sostuvieron las subidas, pese a las mejores cosechas previstas en Brasil y Argentina. Los stocks mundiales 2026/27 bajan hasta 277,5 Mt, el nivel más bajo desde 2013/14.
La soja también mantiene firmeza apoyada por:
- la subida del petróleo,
- la fortaleza de la harina,
- y las expectativas de acuerdo comercial entre EEUU y China.
El USDA reduce además los stocks finales estadounidenses y confirma una fuerte demanda ligada al sector de biocombustibles.
En Europa, la combinación de:
- euro débil,
- petróleo fuerte,
- reducción de balances mundiales,
- y deterioro climático en EEUU,
ha reforzado claramente la subida de Euronext, especialmente en trigo.
Además, aparecen nuevos factores de tensión:
- riesgos logísticos y energéticos ligados al estrecho de Ormuz,
- incertidumbre climática en Ucrania,
- y problemas potenciales para la soja argentina HB4 en la UE.
En conjunto, el mercado entra en una fase mucho más sensible al clima, a la energía y a la geopolítica. No estamos todavía en un escenario explosivamente alcista, pero sí en un mercado claramente menos cómodo y con balances mundiales más ajustados.
La sensación general es que los mínimos de campaña probablemente ya han quedado atrás.
